La institución panafricana, que celebra este año su 60º aniversario, pretende desempeñar su papel en el avance de la cuestión de la reforma de la arquitectura financiera mundial, de modo que se tengan mejor en cuenta las necesidades de África.
Como cada primavera, el Banco Africano de Desarrollo (BAfD) reunirá a sus gobiernos, sus líderes, jefes de Estado y de gobierno, pero también a sus socios globales de los sectores público y privado en el marco de sus reuniones anuales que se celebrarán a partir del 27 de mayo. -31 en Nairobi, Kenia. Para esta edición, que también marca su sexagésimo aniversario, el Banco mantiene el tema de “la transformación de África, el Grupo del Banco Africano de Desarrollo y la reforma de la arquitectura financiera global”.
Un tema candente
Por ello, este año la institución panafricana opta por centrarse en un tema que ha estado en el centro del debate financiero mundial en los últimos años y que cuestiona el futuro de la cooperación internacional en favor del mundo en desarrollo. “África es parte del sistema global y cuando hablamos de la arquitectura financiera global del sistema global, África participa a través de la Unión Africana, que es parte del G20. Pero además de esta plataforma mediante la cual garantizamos que se escuche la voz de África, tenemos muchas otras posibilidades para que el continente participe en el debate pero también lidere las reformas de esta arquitectura financiera global”, declaró el profesor Kevin Urama, economista jefe. Y vicepresidente a cargo de investigaciones del BAfD, destacando que todas estas son posibilidades que el Banco pretende explorar durante las reuniones de Nairobi.
Si los líderes del mundo en desarrollo habían pedido durante mucho tiempo la reforma de la arquitectura financiera global, el debate adquirió otra dimensión en medio del Covid-19, mientras el continente se enfrentaba al desafío de la recuperación económica para volver a la situación actual. Trayectoria de desarrollo, pero tropezó con sus compromisos en materia de deuda, en un contexto de crecimiento demográfico y de lucha contra el cambio climático. Este cóctel de desafíos en un momento en el que un nuevo orden mundial parecía afianzarse gradualmente empujó a líderes como el presidente del BAfD, Akinwumi Adesina, a clamar por la urgencia. “El orden mundial creado después de la Segunda Guerra Mundial (multilateralismo) diseñó una determinada arquitectura financiera a través de las instituciones que se crearon en ese momento, de la cual nuestro continente estuvo ausente. Y creo que ha llegado el momento de revisar esta arquitectura financiera global con respecto a África, para tener en cuenta nuestras necesidades”, declaró ya en noviembre de 2022 durante una entrevista a La Tribune Afrique.
“El capital internacional debe ir donde sea necesario”
En rueda de prensa el miércoles, Vincent Nmehielle, secretario general del Banco, insistió en este aspecto vinculado a la necesidad. “El capital internacional debe ir donde sea necesario. Y la necesidad se encuentra más en África que en los países desarrollados”, afirmó, añadiendo que “después de la Segunda Guerra Mundial, Europa se volvió a desarrollar plenamente. Pero después de la colonización, África nunca fue reconstruida. El caso es que a partir de 1945, con la creación de las instituciones de Bretton Woods, la financiación del desarrollo se estructuró sin conceder favores al continente africano. Por eso se debe reformar la arquitectura financiera global”.
Fuente: latribune