El Instituto Nacional de Estadísticas de Guinea Ecuatorial (INEGE), ha hecho público este jueves 21 de diciembre, el Impacto de la Inflación en el Bienestar de los Hogares de Guinea Ecuatorial. Registrando desde el año 2020 una subida de los precios de los productos alimenticios con un crecimiento del 7,1% llegando a la conclusión de que a nivel Nacional el aumento del IPC del 1% genera para el hogar medio una pérdida del bienestar del 0,6 % de su renta disponible.
Esta subida de precios ha sido más aguda en materias primas energéticas y en los productos alimenticios tendencia que se ha exagerado en 2022 con el inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania.
Según los datos del informe de inflación anual publicado en enero de 2023, la inflación media anual en el país durante el año 2022 fue del 4,9%, tendencia que se viene observando desde 2020 y que se ha mantenido en este año 2023. Desde marzo de 2020, cuando se declaró el estado de Alarma Sanitaria, los precios acumularon un crecimiento del 8,0%, donde los productos alimenticios, que representan el 64,2% del presupuesto familiar, han crecido un 7,1%.
Siendo así que el Feje de servicios de estudios económicos coyunturales Rubén Nsue, deja claro que las políticas del Gobierno constituyen un motor clave para el aumento de la renta en un 4,5 %
Teniendo en cuenta la evidencia obtenida de algunos estudios realizados en países africanos como Etiopía, Nigeria o Camerún sobre los efectos de la subida de precios en el bienestar de los consumidores, especialmente de las subidas de precios de productos alimenticios y, siendo conscientes de la importancia del tema en la política económica de los gobiernos, esta investigación supone la primera aproximación que evalúa este fenómeno a nivel nacional, y tiene como objetivo, cuantificar el nivel de deterioro de la capacidad de compra de los productos alimenticios que han experimentado los hogares en el país en el periodo del estudio, utilizando el método de variación compensatoria.
Los resultados obtenidos del estudio muestran que el aumento acumulado del IPC de productos alimenticios entre marzo de 2020 y septiembre de 2023, repercutió en una pérdida de bienestar de los hogares del 4,5 % a nivel nacional, siendo esta pérdida más aguda en ciudades como Malabo (5,4%) y Bata (5,0%).
Finalmente, la evidencia de este estudio sugiere que, un incremento del 1% del IPC de los productos alimenticios genera para el hogar medio del país una pérdida de bienestar del 0,6% mientras que en los hogares de las ciudades periféricas (Mongomo, Evinayong, Ebibeyin) el cambio de bienestar sería del 0,7%.